A toda hora y en todo lugar. Desde el principio del día y hasta bien entrada la noche. En soledad o acompañados. Con los dispositivos móviles en la mano, las redes sociales están presentes en cada aspecto de nuestras vidas. Por eso, la comunicación digital es clave para todos los negocios, porque les permite aumentar sus ventas y fortalecer el vínculo con los clientes. Sin embargo, algunos emprendedores vacilan sobre la conveniencia de estar presentes en redes sociales. Aunque estar conectados tiene muchísimas ventajas, cuando se trata de pequeñas y medianas empresas, la gran exposición que otorgan estas plataformas genera algunas inquietudes.

En el mercado actual, estar fuera de las redes sociales es casi como estar fuera de juego en el mercado digital. Los consumidores valoran la presencia y la información que ofrecen las marcas de su interés. No obstante, para los emprendedores más escépticos, las redes sociales representan una serie de barreras que a menudo son más imaginarias que reales. Para despejar las dudas más comunes, nada mejor que repasar algunos de los mitos más frecuentes sobre las redes sociales, para que no haya sorpresas en tu estrategia de promoción.

5 mitos sobre las redes sociales
  1. Mis clientes no usan redes sociales.

    Sólo en Facebook hay unos 1.600 millones de usuarios. Cualquiera sea la industria, los consumidores viven conectados e Internet cumple un papel central en sus decisiones de compra: buscan información online, comparan productos, miran reseñas, siguen las tendencias de famosos y líderes de opinión. Incluso si aceptáramos este mito, ¿Qué hay de todos los clientes potenciales que podrías perderte? ¿Qué hay de los medios, influenciadores y trend-setters que podrían interesarse por lo que ofreces y multiplicarlo? Las redes sociales son una excelente forma para llegar a ellos y expandir tu negocio.

  2. Es sólo para los jóvenes.

    Si bien está en el límite entre las redes sociales y los sistemas de mensajería, es cierto que Snapchat nuclea un público adolescente, aunque ya superó esa frontera. Pero más allá de ese caso puntual, las redes no tienen límites de edad, raza o ideologías. Un estudio del Pew Research Center reveló que el 72% de los adultos entre 30 y 49 años usa Facebook, mientras que porcentajes similares están en Instagram, Twitter, LinkedIn y otras plataformas. Incluso para las empresas u organizaciones que ofrecen productos o servicios para un público de mayor edad, las redes sociales son un espacio ideal para construir su marca, desarrollar su imagen pública y ganar legitimidad y credibilidad como actores.

  3. Son un simple canal de difusión.

    En realidad, es todo lo contrario. A diferencia de los medios tradicionales, la comunicación de en las redes sociales no es unidireccional (es decir, sólo de la empresa al consumidor). Lo que importa en ellas es la conversación. Al ser una plataforma diferente, las redes sociales apuntan a construir relaciones con una comunidad y propiciar una interacción significativa que no sólo atrape a los usuarios, sino que les permita sentirse parte de un emprendimiento y los valores e ideas que representa. De este modo, una estrategia basada solamente en contenidos promocionales puede generar malas reacciones: es necesario propiciar la conversación con mensajes equilibrados que involucren a la comunidad y la inviten a participar. Por otra parte, los consumidores hoy saltan de pantalla en pantalla y utilizan múltiples soportes para informarse y relacionarse. Hoy, tener una página web pero estar ausente de las redes es casi como estar afuera de Internet.

  4. Sólo importa la cantidad de seguidores.

    Mientras más grande sea tu comunidad, mejor. En cualquier red social, los seguidores multiplican tu mensaje y actúan como embajadores y promotores de tu negocio. Pero si el número fuera lo único importante, bastaría con comprar seguidores en Twitter y likes en Facebook. Sin embargo, sabemos que esto no funciona para traccionar el negocio de tu empresa. Por eso, no sólo se trata de aumentar el volumen de fans. El tipo de vínculo que seas capaz de construir es decisivo para que los usuarios se identifiquen con tu emprendimiento y colaboren con la construcción positiva de la imagen de tu marca. Así, la calidad de la interacción es lo que realmente importa.

  5. No es necesario planificar ni responder.

    Como en todas las estrategias de comunicación, la planificación es también un elemento indispensable para trabajar en redes sociales. No alcanza con ser espontáneo. Un plan sólido implica determinar objetivos, conocer a la audiencia, desarrollar contenidos de calidad y programar un calendario de publicaciones. A su vez, es importante ser receptivo a las opiniones y consultas de tu comunidad. Los consumidores valoran mucho la información y más aún cuando llega sin dilaciones. Las críticas y valoraciones negativas son también un insumo para construir la imagen de tu emprendimiento: ignorarlas o polemizar con los clientes nunca es una buena idea. La posibilidad de responder es también la posibilidad de recuperar la confianza de un cliente insatisfecho.

Desterrar los mitos es solo el punto de partida para conocer más sobre las redes sociales. Desde gurú te invitamos a seguir conociendo más acerca de cómo Internet puede cambiar tu relación con tus clientes y aquellos que están buscando tus productos o servicios.