Hoy todo compite por la atención. Con las nuevas tecnologías, los consumidores cambiaron sus hábitos y realizan más de una tarea a la vez, desde distintos dispositivos. Su interés salta de un comentario gracioso visto en una red social en su teléfono a la reseña de un producto en su computadora y, luego, a la lista de reproducción de videos en su tablet. En este escenario, ¿Qué pueden hacer las pequeñas y medianas empresas para atraer a sus clientes? El marketing digital es una poderosa herramienta de promoción, pero requiere de una estrategia.

En primer lugar, conozcamos a las audiencias. Las audiencias son dinámicas y multipantalla, es decir, ven el contenido en varios dispositivos, incluso al mismo tiempo. Hoy, los usuarios están apurados, viven con el teléfono en la mano, con poco tiempo y mucha competencia por su atención. Para las empresas que se inician en este desafío, conviene pensar en adaptarse a las nuevas modalidades de interacción, más que a las nuevas tecnologías. El foco son los usuarios, lo que hacen y lo que les interesa. Por esto, hoy lo que resulta realmente importante es el “engagement” o también llamada interacción con la audiencia. Eso definirá cuánto tiempo un usuario está dispuesto a pasar con nuestro contenido, lo cual puede evaluarse en función del tiempo activo, la profundidad del scroll (si van hasta el fin de la web), la recirculación, la interacción, el contenido compartido.

A su vez, no todo se trata de la web en el sentido tradicional. Los teléfonos inteligentes son, actualmente, el centro de la actividad en línea. Una buena estrategia de comunicación digital debe estar optimizada para los móviles. La instantaneidad, lo multimedia (combinación de video, texto y audios) y la interacción que ofrecen los dispositivos móviles los convierten en un elemento muy poderoso para atraer la atención. La clave, en este caso, es poder ofrecer algo valioso. ¿Pero qué?

Tips para diseñar tu estrategia de marketing digital

Lo más importante

Esta pregunta nos lleva a pensar en el insumo fundamental de cualquier campaña de comunicación: los contenidos. En el marketing digital, estos materiales tienen muchas características que los distinguen de los medios tradicionales: desde los hashtags hasta la posibilidad multimedial, pasando por la posibilidad de etiquetar (arrobar), incluir links y llamados a la acción (call-to-action) que ayudan a promover la interacción y permiten que el contenido se viralice.

Además, es muy importante que exista un balance entre los mensajes promocionales, informativos y conversacionales. Asimismo, saber cuándo conviene publicar puede hacer una diferencia. Existen herramientas para identificar los mejores momentos del día para publicar un post, según cada red social o plataforma. Del mismo modo, programar los contenidos es fundamental. En este sentido, surge la necesidad de pensar la comunicación digital a partir de un calendario editorial que facilite la planificación y el seguimiento de cada mensaje.

Con todo esto en mente, es posible preparar una estrategia de marketing digital siguiendo cuatro grandes etapas: auditar, planificar, desarrollar y medir. Lejos de terminar allí, la estrategia se retroalimenta con las mediciones, que permiten evaluar la performance y revisar los procesos y acciones que se implementaron, para mejorar la estrategia.

Las etapas

La primera etapa consiste en auditar la presencia de tu negocio en la web para identificar tendencias, conocer a los referentes, segmentar al público y preparar el perfil de tu emprendimiento. Luego, sigue planificar: implica definir los objetivos de tu campaña (notoriedad, alcance, liderazgo, ventas, shares, encuestas, generar tráfico), seleccionar las plataformas en las que se trabajará y elaborar un plan de contenidos (pensando en cuál es el mejor tipo de contenido para la empresa y definir una agenda editorial que incluya temas, fechas, autores, call-to-action).

La tercera etapa es para desarrollar un workflow y procesos de administración para llevar adelante ese plan. Para ello, conviene usar herramientas de administración de contenidos que permitan programar, publicar, compartir y reutilizar el material. Finalmente, llega el momento de medir el impacto de la estrategia. Para esto es necesario identificar las métricas y herramientas de evaluación, que posibilitarán replantear la estrategia de acuerdo con el feedback de este proceso.

Todos estos consejos que te acercamos desde gurú pueden resumirse en tres etapas: pensar la estrategia, planificar la acción y medir los resultados. Porque en marketing digital, el orden es clave para aprovechar las múltiples ventajas que trae para tu negocio.